EL PROCESO

A través, del proceso de mediación, averiguaremos qué se esconde detrás del conflicto a fin de darle solución.

La mediación se inicia con una “sesión informativa” en la que se explica a las partes que el proceso se vertebra en cuatro principios básicos:

Voluntariedad: Las partes se someten libremente al proceso y, de la misma forma, pueden darlo por terminado en cualquier momento si consideran que el mismo no responde a sus expectativas. Del mismo modo, el mediador puede decidir finalizar el proceso si comprueba que el mismo no se adecúa a las necesidades de las partes.

Confidencialidad: Regla definitoria de la mediación, Las partes han de saber que el mediador mantendrá absoluta reserva de lo dicho y hecho durantes durante las sesiones. Ni siquiera podrá declarar como testigo a favor o en contra de ninguna de las partes en un hipotético proceso judicial posterior.

Imparcialidad: El mediador, que no conoce a las partes, no le va a dar la razón ni tomar partido por ninguna de ellas. Su labor no es decidir el asunto, sino ayudar por igual a las partes a negociar una solución.

Neutralidad: El mediador no va aconsejar ni proponer soluciones. Son las partes las que a través de la negociación asistida, llegarán a un acuerdo.

Una vez celebrada la sesión informativa, y expuestos los anteriores principios, el proceso se desarrolla en varias sesiones de una hora aproximada de duración y hasta un máximo de seis sesiones durante las cuales, de acuerdo con el principio de respeto mutuo, no interrupción y orden en la exposición, se traviesan diferentes fases, (obtención de información, establecimiento de la agenda de los puntos a tratar, propuesta de soluciones y alternativas) para llegar finalmente, si procede, a un acuerdo que, para que sea vinculante, podrá ser elevado a escritura pública u homologado judicialmente.

El acuerdo al que se llegue, puede tener diferentes características y posibilidades:

–Serán acuerdos por escrito, para que puedan ser homologados y revestidos de fuerza ejecutiva.
–Totales, contemplando todo el abanico de puntos en conflicto; o parciales, centrándose en puntos específicos.
–Definitivos, resolviendo completamente una situación; o temporales, para ser revisados y en su caso modificados al cabo de un tiempo de aplicación.