¿POR QUÉ LA MEDIACIÓN?

Como todos sabemos, acudir a la vía judicial para intentar resolver un conflicto, supone mucho tiempo, dinero, y un enorme desgaste personal en emociones y sentimientos, todo ello además dentro del erróneo planteamiento “ganar-perder”, sin contar el elevado coste económico que suele conllevar un pleito (tasas judiciales, letrado, procurador, informe pericial…), amén del enorme retraso en la resolución. Muchas veces de años.

¿Se imagina que en pocos meses Ud puede sentirse liberado del conflicto que le agobia? En un Juzgado, eso es imposible.

Un proceso de mediación no se alarga más de 2 meses, su coste económico es muy inferior a la alternativa judicial, pero exige algo de las partes, su implicación en el proceso. No es fácil ni sencillo sentarse en una mesa, afrontar un conflicto y confiar en un proceso que no se conoce. Hay que ser valientes.